Hace medio millón de años el norte de Groenlandia no tenía hielo durante el verano. De hecho, era hasta 5 grados más caliente que hoy en día, según un nuevo estudio.
La humanidad ha tenido la fortuna de florecer en lo que los geólogos llaman un periodo interglaciar. Más allá del consenso sobre el calentamiento global antropogénico, la Tierra se mueve de forma pendular entre épocas más frías y más calientes.
La pasada era de hielo, que terminó hace poco más de 11 mil años, ha sido la última de varias en que el hielo de los polos ha avanzado hacia el ecuador.
No conocemos todos los mecanismos detrás de este péndulo que pinta cada tanto la Tierra de blanco. Sin embargo sabemos que, además de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, en este fenómeno influyen factores como la inclinación del planeta.
Ahora, un análisis del suelo en Groenlandia ha revelado que una de las zonas más frías de la gran isla de Norteamérica no tenía hielo durante los veranos hace 416 mil años. Esta región septentrional incluso llegaba a ser 5 grados centígrados más caliente que en la actualidad.
El suelo estudiado se encuentra bajo el grueso hielo de Century Camp, una antigua base aérea estadounidense que tuvo un papel importante en la Guerra Fría. En los años setenta del siglo pasado, el geólogo Chester Langway se convirtió en el referente de una técnica pionera: perforar en el hielo para conocer cómo había sido el clima de la Tierra en el pasado.
Esto es posible debido a que el hielo no aparece de golpe en la superficie del planeta. Se forma con mucha paciencia, acumulando y compactando nevadas a lo largo de miles de años.
En 1975 el científico extrajo una muestra que estudió en la Universidad de Búfalo, en Nueva York, y que después fue llevada a Dinamarca. Irónicamente este hielo milenario pasó desapercibido por décadas tras ser olvidado en un refrigerador.
En 2018, una limpieza fortuita de los congeladores del centro de estudios donde se ubicaba, hizo que este hielo volviera a llamar la atención de los científicos. Tras este largo olvido, un equipo dirigido por John Michael N. Aguilar, de la misma Universidad de Búfalo, ha analizado nuevamente el clima remoto de la Tierra encapsulado en este hielo.
Con información de AGENCIAS.






