Un Fiat Panda de 1993 fue transformado en el automóvil conducible más estrecho del mundo: mide apenas 50.20 centímetros de ancho y fue construido por el mecánico italiano Andrea Marazzi, quien convirtió un vehículo destinado al desmantelamiento en un pequeño automóvil eléctrico de un solo asiento.
De acuerdo con Guinness World Records, el vehículo alcanzó la marca en Bagnolo Cremasco, Italia, donde se certificó que su anchura es de 50.20 centímetros (19.76 pulgadas). El récord fue incluido además en la edición 2027 del libro Guinness World Records.
Marazzi, de 30 años, trabajó durante 12 meses en la transformación del automóvil, a partir de un Fiat Panda de 1993 procedente del negocio familiar de desmantelamiento y reciclaje de vehículos.
De un deshuesadero a un automóvil único

Según The Sun, el proyecto comenzó como una “idea tonta” surgida en el deshuesadero de su familia y que posteriormente se convirtió en el propósito de construir algo que nadie más tuviera.
Para lograrlo, Marazzi modificó la carrocería, el chasis y la estructura interna del Panda, aunque conservó elementos del modelo original, entre ellos el techo, las puertas y las cuatro ruedas, lo que equivale a casi el 99 por ciento de los componentes conservados.
Un auto eléctrico para una sola persona
El resultado es un automóvil eléctrico para una sola persona, equipado con un pequeño volante y un solo faro. Tiene 3.40 metros de largo, 1.45 metros de alto y un peso de 264 kilogramos, de acuerdo con la misma fuente.
Su motor eléctrico alcanza una velocidad máxima de 15 kilómetros por hora y puede recorrer aproximadamente 25 kilómetros con una carga completa. Por sus dimensiones, el conductor ocupa prácticamente todo el espacio interior del vehículo.
La creación conserva algunos rasgos del Panda original, pero su carrocería fue reducida hasta alcanzar una anchura de apenas medio metro. Desde la parte posterior, su diseño adquiere una forma que recuerda a la proa de una embarcación.
Fue construido en el taller familiar

El proyecto fue realizado en el taller de Autodemolizione Marazzi, el negocio familiar ubicado en Bagnolo Cremasco. La intención de Marazzi fue aprovechar componentes de un automóvil recuperado para crear un vehículo completamente distinto y funcional.
Más allá de sus reducidas dimensiones, el vehículo representa el resultado de un trabajo artesanal de mecánica y fabricación de metales que permitió transformar un automóvil convencional en una pieza única.
Guinness World Records confirmó en redes sociales la marca de Marazzi como el automóvil conducible más estrecho del mundo, con una anchura de 50.20 centímetros.
Con información de AGENCIAS.






