Un terremoto de magnitud 6.9 con epicentro en altamar ocasionó el martes el derrumbe de muros en casas y edificios en una provincia del centro de Filipinas, provocó la muerte de al menos 31 personas, dejó a muchas más heridas y obligó a que los residentes salieran a toda prisa de sus viviendas hacia la oscuridad después de que el sismo interrumpió el servicio eléctrico, informaron autoridades.
El epicentro del terremoto, a una profundidad de cinco kilómetros (tres millas), se ubicó a unos 19 kilómetros (12 millas) al noreste de Bogo, una ciudad costera de aproximadamente 90 mil habitantes en la provincia de Cebú, donde al menos 14 residentes perdieron la vida, indicó Rex Ygot, funcionario de mitigación de desastres, en entrevista telefónica con The Associated Press.

«Podría haber personas atrapadas bajo los edificios derrumbados», dijo a la AFP el responsable provincial de rescate, Wilson Ramos, citando los trabajos en curso en San Remigio y Bogo. Dijo desconocer cuántas personas están desaparecidas.
Las labores de rescate durante la noche se vieron dificultadas por la oscuridad y las 379 réplicas reportadas por el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, añadió.
Varias carreteras de la localidad también sufrieron daños y hubo cortes en el suministro eléctrico en Cebú y las islas centrales cercanas, aunque se restableció en varias zonas importantes poco después de la medianoche.
«Sentimos el temblor en la estación, fue muy fuerte. Vimos nuestro casillero moviéndose de un lado a otro. Nos mareamos un poco, pero todos estamos bien», dijo Joey Leeguid, un bombero de San Fernando.
Con información de AGENCIAS.






